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Brueghel en Viena

El viernes 4 de noviembre es nuestro primer día completo en Viena. También es el primer día de lluvia en este viaje. Hace un mes que salimos de casa, recorrimos cinco ciudades de España, dos de Alemania y una de República Checa y nunca caminamos bajo lluvia. Tampoco nos cruzamos con el viento, ese compañero y enemigo tan cotidiano en nuestra querida Montevideo. En España nos persiguió un calor sobrante del verano y resistente al otoño, en Berlín y Nuremberg un otoño colorido y agradablemente fresco, en Praga sentimos algo de frío y ahora Viena lluviosa. Día ideal para meterse en un museo, esa especie de templo que suplanta el mundo de tranvías, bicicletas, automóviles y peatones por un espacio organizado y laberíntico, donde las personas circulan casi silenciosamente mientras el parqué del piso cruje imitando el sonido de la lluvia de afuera; ese afuera que presta su luz por las inmensas claraboyas y que apenas se deja ver por las ventanas laterales oscurecidas por una textura que hac...

¿Alcanza con pedir perdón?

Mi abuela paterna ocupaba una habitación con un baño en la casona de Pocitos que compartía con las familias de sus dos hijos. Viuda desde hacía más de treinta años, siempre vestida de negro con su rodete canoso, jamás salía de su casa. La radio Rural estaba encendida y ella rezaba el Rosario al compás de ese murmullo en el que se alternaban monótonas voces entre Avesmarías y Padresnuestros. Su catolicismo era estricto e incondicional y jamás hablaba del origen judío de su marido ni de su posterior “conversión” al cristianismo no católico. (Sospecho que esa “conversión” no respondía a razones religiosas sino prácticas, las cosas serían más fáciles para un ingeniero cristiano que para uno judío en la Alemania del siglo XIX). Mi abuela sí hablaba de la infalibilidad del papa y decía que mi hermano, que fue preso político en 1971, lo era “porque envidiaba las casas de los ricos”. Un razonamiento paradójico porque la nuestra no era para nada una casa pobre, aunque no abundaba el dinero, y m...