VERSOS SOBRE LA ARENA
Rafael Katzenstein
Estos son los versos que las olas no borraron
Hubo una época, hace muchas décadas, en que escribía muchos versos. Esa costumbre se fue espaciando hasta volverse cada vez más ocasional.
Esta es una pequeña y modesta selección de poemas escritos durante cinco décadas.
No tienen un orden cronológico, sino temático.
EROS
(para Renée)
No hay más cerca posible.
De ti, de mí,
del aire destronado
en las ranuras.
Arqueóloga tenaz
dejaste en carne viva mis cimientos.
No hay herida mayor
que el surco de tu lágrima.
El sueño de tu mano enternecida
se vuelca justo a mí
y el mundo
no es capaz de suplantarte.
Si volvieras
a mirarme con alas en las manos
a arrancarme los pies
desde la tierra
a llorarme sin risas
sin dolor.
Si volvieras, volvería
a estrecharme
en tu sola risa suelta
a estrenarme de soles
y de inviernos.
Volvería,
a doblarme
abandonarme al viento
envuelto
como un regalo tímido
volviera.
Ayer miré tus ojos a escondidas
a la luz de la tarde.
Dejé que me invadieras sin notarlo
que se empequeñeciera tu pupila
hasta espejarme como un niño.
Sólo unos segundos,
pues al verme.
sacudiste tu pelo casi cobre
puro juego de azotes infantiles
estrechándome el alma con las piernas.
Correo moroso
Parece que a la distancia
te volvieras más linda
que de tus ojos con color de piña
con sabores de noche itinerada,
tu evocación anima
el silencio de mi cuarto de hotel.
Desde el barco he mirado cómo
en lontananza horizontal
la moneda dorada se escondiera
achatándose tras el río como mar,
y se esbeltaban lejanas
las siluetas porteñas.
Sabiendo que esta carta
llegará tras de mí,
quiero dejar de la dulzura
el testimonio, de tu recuerdo azul.
Canasta familiar
Arroz tres quilos
leche y pan
la cuenta de la luz
la guardería
tiempo para el amor
una garrafa
jugar al dominó
y esta es la L
vení poné la mano
que se mueve
algún estante más
para los libros
un rato cada uno
si vas al centro
¿te anoto?
y sobre todo
no olvides
estadística y censos
preguntales
si pueden decirte
cuánto suma.
Golondrina
de pequeños veranos.
Migrante solitaria
en mi cielo tristón,
con tu vuelo gracioso y fugaz
como una golondrina de verano.
IMPREDECIBLE
Nadie sabe cómo
El aire que nos separa se vuelve tibio y leve
Las palabras parecen derretirse
se vuelven insolentes imprudentes ¿indecentes?
manos bocas latidos
se deslizan y levitan
El tiempo que separa hoy de mañana
se esfuma en reminiscencias
de lo que todavía no ocurrió.
Para S. presa en Punta de Rieles (1976)
Sos mi pedazo de vida encarcelado
la prueba de mi andar
por la calle en silencio
mientras callas
de esta cárcel de afuera estoy cansado
y por esta lluvia mansa y persistente
por este mi silencio callejero
me recuerdas que es libre la mañana
a pesar del ocaso interminable
que las rejas se liman lentamente
si esperamos el día del abrazo
lastimando el silencio
paso a paso.
GENES
Una
(para Ludmila)
Basta que sepas
que te he visto crecer
que te he pensado
como un punto infinito
como una panza de incertezas
y quimeras
y que hoy
-lejos por vez primera
de tu puño cerrado y nervioso,
tu mirada apacible,
tu llanto poco a poco descifrado-
evoco tu sonrisa y
que te quiero.
Porque eres el proyecto irreversible
el invento que atrapa al inventor
la perfecta dialéctica.
Dos
(para Mauricio)
Nunca vi manos tan tenaces
tan sedientas de mundo
manos con boca en una
robótica imperfecta.
Nunca vi tanta suelta de palomas
en un rostro tan justo.
El corazón derrite sus aristas
cuando el llanto y la risa
se escabullen uno
detrás delante del otro.
Nunca vi tanta seriedad
y estoy seguro
de que jugar en nada se parece
a un juego de niños.
Tres
(para Felipe)
Nadie podía imaginarlo
¿o sí?
pero de un día para el otro
el mundo se puebla con tu andar
lo que era espacio insulso
se torna hazaña
de paso vacilante y convencido
No hay rincón sin hollar
el territorio esfuma sus fronteras
y un planisferio nuevo
de rutas y relieves
comienza a dibujarse.
Yo no sé, viejo, cómo hiciste
para hacerme creer
que el mundo era un lugar
para cumplir las normas.
Tu ayuno el viernes santo
no malgastar papel ni supergás
el sexo tan secreto
y no faltar a misa.
Tenía veinte y me costó pasar
del sillón a la cama
veintitantos y cambié
una iglesia por otra sin dios
¿diferente collar?
Me hubiera encantado
conocer a tu padre
lástima que el alemán
se había ido tan antes
y a mi madre, claro
que no se despidió
a la tuya sí la conocí:
dios te salve maría
viuda todo el día
y el olor de la estufa a querosén.
Dale a mamá
el beso que te di
cuando te fuiste.
ACUARELAS
El sol esconde su silencio tras el muelle
horizonte abierto
cuantos en el flujo de la vida.
ondas partículas, espacio
qué nos hace que somos
lo que creemos
la mirada y unos sueños
ni una nube no a la vista
el mar se agita levemente
en ruidoso silencio.
las gaviotas descansan en la arena
hasta que un perro las obliga a sacudir el aire.
bajo el agua la vida es una fiesta
que ignora nuestra huella.
Tarifa
No me dice la luna cuánto quiere
por dos o tres noches al mes
más algunos menguantes y crecientes.
También las noches sin ella
son a su favor, deja que las estrellas
hagan su silencioso trabajo.
Sierra de Ánimas
Llevas en tu sangre
escondido
un lamento
que de noche se desata:
las ranas
la cañada
y el silencio.
JOSÉ IGNACIO
El mar tiene latidos
de corazón eterno,
siempre busca avanzar y permanece
incólume, motor
de tanta, tanta sal.
A veces lame lento
la arena, triste siempre
y calla si la luna
se esconde en su final
o sonríe feroz amenazando,
mostrando entre las rocas
su cana barba, el mar.
RÍO DE LA PLATA
El río es un imán
no es río, es mar
marrón plateado
hasta los cargueros
en la repisa del horizonte
El aire sabe que volverse viejo
no es una cuestión de su incumbencia
tornados tempestades calma chicha
brisa de mar pampero sudestada
son solo un poco más o menos
un agite vital, estar en forma.
Intangible fluir desde aquel día
en que la tierra
prometida por quién y para quién
pudorosa vistió
su atmosférico tul.
Depresión
Pájaro herido mira el cielo
El sol y el viento desatan
una melodía entre los árboles.
Los colores de setiembre
arrasan con los restos del invierno
el ala rota lo ata al suelo
la vida pasa por su lado
mientras queda detenida en su silencio.
El tiempo es un tren que no espera
pero que nunca deja de pasar.
AJENAS
Para I. (por la muerte de J.)
Yo lo sabía
desde hace veintidós años y más
que el rayo cae
justo allí
que la bolilla que escupe el bolillero
es esa, no otra.
Alguien nos anotó en esta carrera
y
arrastramos a otros.
Pero por qué
por qué no yo
no aquél.
El futuro es presente
y ya es ayer.
Pero el de él
ya no será más que pasado
como un clavo en la roca
como una nube en mi memoria
siempre siempre siempre
No es el amor
ni la ambición
ni el tedio
ni el sexo sin amor
ni la esperanza
la soledad ni la amistad
es lo que no le dije
y lo que dijo
lo que pensó saber
lo que aprendió y
lo que no quiso
es el instante congelado
irreversible
vivir sin controlzeta
Para morir basta nacer
Para Claudia, que nació en otoño
y murió en invierno.
Mientras moría pensaba
que si no hubiera muerto
pensaría
Demasiado temprano
aunque bastante
haberme conocido.
Cuánto golpe de azar
para empezar;
para pasar
a la presencia.
Yo sé que me esperaban;
mi inconciencia
me obligó a aparecer
como invitada
a una fiesta que nunca comenzó.
Dos meses es escaso porvenir
bastante
aprender a morir.
ESTÉTICA
Nostalgia por el verso
Hace ya tiempo que dejé de lado
tu senda cadenciosa y melancólica
tu dulce claridad octosilábica
el grave y otoñal endecasílabo.
Todavía recuerdo aquellos días
recitando nostalgias interiores
edificando tibias soledades
adolescente amor, futuro y riesgo.
Hoy entrevero vida, caminante
tanta fugacidad, veneraciones
del aire hacia la tierra escarnecida.
Hoy proso mi presente mis lejanos
recuerdos de abandonos mis distancias;
la historia y nuestro pan de cada día.
No sé por qué pero al leer a Borges
se me vuelve la mente endecasílaba
no tengo hace ya tiempo ni una rima
ni un verso regular, ni un hemistiquio.
La poesía se me hace como un valle
una isla, una sombra fugaz
un instantáneo túnel infinito
un camino hacia el hoy desde el presente.
Hoy es el día aquél cuando en las rocas
volé y volví, impulso adolescente
cuando sufrí de amor cuando me dije
no sé quién soy tendré que averiguarlo
Las nubes crean y descrean, saben
que todo es fugitivo y permanente
cómo pintar ocasos sin ser cursi
cómo decir aquí sin despedirse.
Piensa Don Quijote que ya es tarde
que la muerte no es boba y anda suelta
que salir por el mundo lanza en ristre
celada en la cabeza y mundo nuevo
ilusión del discurso suficiente
es, valga la redundancia, quijotada.
Podrás librar a Andrés y a los galeotes
pero el mundo
¿seguirá igual que antes a tu paso?
Cuatro siglos no es nada
sino quizás un simple abatimiento
para saber que solo con tu lanza...
que te hace falta Sancho
y el cura y el barbero
y el bachiller y tu sobrina
y las dueñas de la venta
y hasta Ginés de Pasamonte
que sabe lo que pocos saben
que no está terminada su historia
porque no está terminada su vida.
Piensa Don Quijote que sí tendrás tiempo
cuatro por lo menos cientos años más.
POLÍTICA
Nunca estuve en Gaza
desde ese día hasta hoy
los otros son aplastados por los unos
los unos dicen que es defensa propia
los otros ni siquiera dicen
y hasta la próxima vez
seguirá así
si es que algo queda por aplastar
la tierra prometida
para el pueblo elegido
unos eligen que así sea
otros deseligen
no reciben ni promesas.
1989
No cambia el aire para bien
y sin embargo...
Hay un agujero
de ozono en las conciencias.
Desesperadamente se desgranan
de tanta ambigüedad
tantas noticias.
Todavía nos sobran once años
de segundo milenio.
Sin embargo...
¿quién recoge la primera piedra
del muro de Berlín?
Que el tiempo diga
lo que tiene que decir
que el aire tenga abiertas
sus compuertas
y no se deje tarifar
también tiene derecho el pobre
a salir de vez en cuando
a respirarse un poco.
El agua sabrá decir quién manda
sino pregunten a los glaciares
a la corriente del golfo
y al lago Victoria.
La tierra aguanta
hasta que deje de parir.
El sol ya lo sabemos
es un padre feroz
y como todo hijo
necesita sus límites.
No le digas por favor al ser humano
“llenen la tierra y sométanla”
porque hará maravillas
pasará de la raya
-los griegos sabían de hybris-
y será cruel con sí mismo
¿el árbol de la ciencia
del bien y del mal?
Teología
Espero
que al evocar lo que no fue
no me encuentre una atmósfera de nieblas.
Siempre estará más lejos el presente
que el pasado distante
presbicia inevitable.
Que somos qué quisimos ser
no hay peso ni medida
no hay encuesta capaz de detectar
la grieta el sacudón
Dios ignora el futuro y el pasado
maravilla creada por mi sueño de ser
tras cen der
no hay estrella tan cercana
que pueda alcanzarse en una vida
ni en toda la historia
vertigi no sabemos
cuántos cuantos se debieron cruzar
para hacer nacer a nuestro dios.
Granos de arena
Duele saber que estamos impactados
por las cenizas del volcán
humildemente
Drástica decisión
mañana seguiré
no me lo impidas
Pídeme lo que quieras
no sé si tendré tiempo
de olvidarlo
Los perros ladran
y la moto ruge
¿no a la censura?
Un padre mató a su hija
la confundió con un ladrón
¿resistirá el próximo robo?
Básicamente
no tiene solución
la va teniendo
Por un tiempo me habré domesticado
por un tiempo
quizás
por un espacio.
¿Quién mide las distancias
hacia el mundo?
Agrimensores de sí mismos
pasamos afinando instrumentos
y patrones
¿cabe o no todo un mundo
en un almuerzo?
¿una revolución en nuestro parto?
Somos nosotros
que
desde el instante posterior
hemos pasado
urgente y francamente
nos vemos
espejados en
los otros nos dicen
que no peinamos canas
que es que
pasan rápido
los años
el tiempo
raspa como una cuerda
las manos
El re-cuerdo
¿cicatriza?
requete-cuerdo
¿quién olvida?
ya no estamos tan viejos
aún
no somos
tan frescos.
Comentarios
Publicar un comentario